Para muchas decisiones de conservación, la pregunta más disputada es también la más básica: ¿qué pertenece en el mapa? Un bosque puede aparecer en una imagen de satélite como una capa de follaje intacta. Para las personas que viven cerca de él, el mismo bosque puede ser un campo de caza, un sitio de entierro, un armario de medicinas, una ruta a la escuela, un lugar de recreación, un lugar de trabajo o simplemente un hogar. Pero ¿quién decide qué se incluye en el mapa y qué no? ¿Quién tiene la autoridad para decidir qué se conserva y qué se permite explotar? En este artículo, exploramos las complejidades de la cartografía en la conservación y cómo las diferentes perspectivas pueden influir en las decisiones que se toman.
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