Los niveles del mar en aumento y la infraestructura envejecida plantean serios riesgos de inundaciones para la ciudad costera. Los esfuerzos de la Iglesia Presbiteriana de la Fe y otras congregaciones podrían ayudar a contener la marea.
BALTIMORE—Cada gota de lluvia que cae sobre la acera es un dilema, recogiendo contaminación y llevándola a los arroyos. Y en esta ciudad baja y cerca del agua, no se necesita mucho para desencadenar inundaciones.

