Combinar infraestructura de agua pluvial diseñada con espacios verdes puede reducir las inundaciones en las ciudades. Pero las tormentas más húmedas están empujando estos sistemas al límite, dicen los expertos.
En 2011, una corta pero catastrófica tormenta de lluvia azotó a Copenhague, inundando partes de la ciudad danesa con más de 5 pulgadas de lluvia en un solo día.

