Los países que asistieron a una cumbre de su tipo han salido con planes para desarrollar mapas nacionales de ruta hacia la transición hacia una economía baja en carbono. El objetivo es reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y mitigar el cambio climático. La cumbre se llevó a cabo en Santa Marta, Colombia, y contó con la participación de representantes de 13 países de América Latina y el Caribe.
Los países han acordado trabajar juntos para desarrollar planes nacionales para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y aumentar la producción de energía renovable. También se ha acordado establecer un mecanismo de seguimiento y evaluación para monitorear el progreso de los países en la implementación de sus planes.
La cumbre también se centró en la importancia de la transición hacia una economía baja en carbono para mitigar el cambio climático y promover el desarrollo sostenible. Los países han reconocido que la transición hacia una economía baja en carbono es un desafío importante, pero también una oportunidad para crear empleos y estimular el crecimiento económico.
La cumbre fue organizada por el gobierno de Colombia en colaboración con la Unión Europea y otros socios internacionales. El objetivo es que la cumbre sea el comienzo de un proceso de cooperación regional para abordar el cambio climático y promover el desarrollo sostenible en América Latina y el Caribe.
La cumbre también se centró en la importancia de la cooperación internacional para abordar el cambio climático. Los países han reconocido que el cambio climático es un problema global que requiere una respuesta global. Han acordado trabajar juntos para compartir conocimientos, tecnologías y experiencias para abordar el cambio climático y promover el desarrollo sostenible.
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