La semana que pasó, el gobierno chileno ratificó su intención de reactivar el acuerdo el próximo 7 de julio en Buenos Aires, para impulsar la inversión y la logística minera. Según explicaron los expertos a Mongabay Latam, activar el Tratado de Integración y Complementación Minera de 1997 impone reglas que ignoran el severo retroceso de la biodiversidad en la región y no consideran los impactos ambientales de las actividades mineras.
El tratado, firmado hace más de 25 años, busca facilitar la cooperación entre Chile y Argentina en la exploración y explotación de recursos minerales, como cobre, oro y plata. Sin embargo, su reactivación ha despertado preocupaciones entre los expertos y activistas ambientales, quienes argumentan que no se han tomado medidas suficientes para proteger el medio ambiente y los derechos de las comunidades locales.
Según un informe de la organización ambiental chilena, Ambientum, la minería en Chile y Argentina ha causado daños significativos al medio ambiente, incluyendo la contaminación de aguas y suelos, la destrucción de hábitats y la pérdida de biodiversidad.
La reactivación del tratado minero también ha sido criticada por la falta de transparencia y participación ciudadana en el proceso de toma de decisiones. Los expertos argumentan que se deben establecer mecanismos de control y supervisión efectivos para garantizar que las actividades mineras se realicen de manera sostenible y respetuosa con el medio ambiente.
Fuente: Ver nota original

