Para la mayoría de los pueblos indígenas de la Amazonía boliviana, el bosque es mucho más que un conjunto de árboles. Es la “casa grande” donde conviven la comunidad, los ríos, los animales, los seres espirituales y la memoria de sus antepasados. Para ellos, conservar los bosques es conservar la vida. Sin embargo, los datos recientes muestran que la deforestación en tierras indígenas de Bolivia es un problema grave y creciente. Según un informe de la organización no gubernamental (ONG) Amazon Conservation Association (ACA), entre 2015 y 2020, se perdieron más de 1,2 millones de hectáreas de bosque en tierras indígenas de Bolivia, lo que representa un 25% de la superficie total de estos territorios.
Para abordar este problema, la ACA ha lanzado una herramienta llamada VISTA (Visualización de la Situación Territorial en la Amazonía), que permite visualizar la deforestación y el asedio en tierras indígenas de Bolivia. VISTA utiliza datos de satélite y de campo para mostrar la situación actual de la deforestación y el asedio en cada uno de los territorios indígenas de Bolivia.
Según los datos de VISTA, la deforestación en tierras indígenas de Bolivia se concentra principalmente en las regiones de Beni, Pando y Santa Cruz. En estas regiones, la deforestación se ha acelerado en los últimos años, especialmente en áreas cercanas a las fronteras con Brasil y Perú.
La deforestación en tierras indígenas de Bolivia no solo afecta a la biodiversidad y al clima, sino que también pone en riesgo la seguridad y la soberanía de las comunidades indígenas. Por eso, es fundamental que se tomen medidas urgentes para proteger estos territorios y garantizar el derecho de las comunidades indígenas a conservar sus tierras y sus bosques.
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