Una pequeña avispa, recolectada en la década de 1980 en la provincia de Valdivia, Chile, permaneció durante más de 40 años en un cajón sin clasificar en el Museo de Historia Natural de Londres. Después de un examen detallado, los investigadores han confirmado que no solo es una especie nueva para la ciencia, sino que también representa un nuevo género. La avispa, que mide solo 3,5 milímetros, fue encontrada en un bosque de coníferas y se cree que se alimenta de insectos pequeños. Los investigadores han nombrado a la avispa en honor a Sir David Attenborough, quien ha dedicado su vida a la conservación de la biodiversidad y la educación ambiental. La descubierta de esta nueva especie es un recordatorio de la importancia de la exploración científica y la conservación de la naturaleza. La avispa ha sido nombrada Attenboria attenborokensis en honor a Sir David Attenborough.
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