El movimiento por parte del mayor donante al programa de medio ambiente de la ONU genera incertidumbre adicional para las negociaciones ya problemáticas.
La noticia podría tener consecuencias significativas para las negociaciones de tratados de plásticos, que ya enfrentan dificultades para llegar a un acuerdo.
Desde 2022, los países han estado luchando por acordar cómo abordar el volumen de plásticos producidos y utilizados, un tema ampliamente reconocido como uno de los problemas ambientales más graves de la era, pero a pesar de seis rondas de negociaciones, no hay acuerdo en perspectiva.

