El mar no era paisaje para ella. Era un lugar para estudiar: sus plantas, arrecifes, hábitats ocultos y cambios estacionales. Un prado de Posidonia oceanica no era solo una mancha de verde debajo del agua. Proporcionaba un nido, ofrecía refugio, almacenaba carbono y brindaba protección costera. A la mayoría de los nadadores podría haberles parecido […]
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