Informes de necropsia de olingos importados por una atracción turística planeada en Orlando documentan animales estresados llenos de bacterias, parásitos y virus. Los científicos dicen que la situación es una advertencia sobre la amenaza que el comercio de vida silvestre en auge supone para la salud humana.
Cuando los patólogos abrieron los cadáveres de olingos de una atracción turística planeada en Florida, encontraron una variedad de patógenos.

