Tres pares de medias térmicas y otras de lana. Dos licras. Dos pantalones. Suéter, chaqueta. Guantes plásticos hasta el hombro y un traje de pescador de cuerpo completo. Con estas prendas se prepara el profesor Mario Londoño antes de cada inmersión en el océano Antártico. Lo esencial, explica, es evitar que el agua, con una temperatura de -1.8°C, no le haga daño a su cuerpo. Londoño es un experto en gusanos marinos y ha pasado más de 100 horas sumergido en el océano Antártico. Su equipo de investigación ha descubierto que estos gusanos están cambiando de comportamiento debido a la acidificación del océano y al cambio climático. En esta entrevista, Londoño nos cuenta cómo están afectados los gusanos marinos y qué podemos hacer para protegerlos.
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