La inteligencia artificial (IA) es protagonista constante de debates y polémicas sobre los usos que las personas puedan darle, pero en lo que sí parece haber un consenso es en que llegó para quedarse. El lanzamiento de ChatGPT en noviembre de 2022 fue un punto de inflexión en el tema porque eliminó la necesidad de entrenar modelos de lenguaje con grandes cantidades de datos. Esto ha permitido a los desarrolladores de IA centrarse en la creación de modelos más avanzados y especializados, como los que se utilizan para la detección de especies en imágenes de satélite o la predicción de patrones de comportamiento de las poblaciones de animales.
En América Latina, la IA está siendo utilizada de manera innovadora para abordar algunos de los desafíos más importantes relacionados con la conservación de la biodiversidad. Por ejemplo, en Brasil, la empresa Google está utilizando la IA para ayudar a los científicos a identificar y clasificar las especies de plantas y animales en la Amazonía. Esto se hace a través de la creación de modelos de aprendizaje automático que pueden analizar imágenes de alta resolución y detectar patrones y características que no son visibles a simple vista.
En Argentina, la Universidad de Buenos Aires está utilizando la IA para estudiar la migración de las ballenas en el Atlántico Sur. Los científicos están utilizando sensores y cámaras subacuáticas para recopilar datos sobre la migración de las ballenas y luego utilizar la IA para analizar y predecir patrones de comportamiento. Esto puede ayudar a los científicos a entender mejor la ecología de las ballenas y a desarrollar estrategias más efectivas para su conservación.
En México, la empresa Google está utilizando la IA para ayudar a los científicos a identificar y clasificar las especies de aves en la península de Yucatán. Esto se hace a través de la creación de modelos de aprendizaje automático que pueden analizar imágenes de alta resolución y detectar patrones y características que no son visibles a simple vista.
En resumen, la IA está siendo utilizada de manera innovadora en América Latina para abordar algunos de los desafíos más importantes relacionados con la conservación de la biodiversidad. A medida que la tecnología continúa evolucionando, es probable que veamos aún más aplicaciones de la IA en la conservación de la biodiversidad en la región.
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