Desde el pasado 26 de mayo, zonas rurales de San José del Guaviare, en la Amazonía colombiana, volvieron a convertirse en escenario de guerra. Los enfrentamientos entre las disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) comandadas por Alexander Díaz Mendoza, alias ‘Calarcá’, y Néstor Gregorio Vera Fernández, alias ‘Iván Mordisco’, ya dejan por lo menos 48 muertos y han puesto en peligro a los pueblos indígenas jiw y nukak.
Según informes de la comunidad indígena, los enfrentamientos han dejado sin hogar a más de 100 personas y han afectado la producción de alimentos y medicinas en la zona.
La guerra entre las disidencias de las FARC ha sido un problema crónico en la región, pero la situación se ha agravado en los últimos meses debido a la disputa por el control de la zona.
La comunidad indígena ha denunciado que las disidencias de las FARC están utilizando tácticas de guerra asimétrica, incluyendo la destrucción de cultivos y la toma de rehenes.
La situación en la Amazonía colombiana es un ejemplo de la complejidad de la crisis humanitaria en el país y la necesidad de encontrar soluciones para la paz y la estabilidad en la región.
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