Bruggers era conocido por sus colegas como un reportero incansable y un compañero generoso, y por sus fuentes como un guardián honesto.
James Bruggers, cuyas décadas de reportaje incansable iluminaron a las corporaciones contaminantes, las regulaciones insuficientes y a las personas que luchaban por la justicia ambiental, murió martes en un hospital en Louisville, Kentucky. Tenía 68 años.

