Expertos y activistas locales, cautelosos ante la explotación pasada, esperan que será diferente esta vez, pero no están confiados en que lo sea.
Hay una broma que Mónica Godoy Molero gusta hacer con su familia: si te bañas en el Lago Maracaibo de Venezuela después de un derrame de petróleo, te crecerá un tercer ojo.

