Las jirafas reticuladas son una especie en peligro de extinción en su rango principal en Kenia, amenazadas principalmente por la pérdida de hábitat y la caza ilegal. Los conflictos con los humanos también están aumentando ya que las jirafas a veces comen cultivos como mangos y compiten con la gente local por el agua. Un grupo de investigadores investigó el conflicto humano-jirafa (HGC) emergente en el noreste de Kenia y encontró que, en algunas áreas, los ganaderos locales están perdiendo animales debido a la competencia con las jirafas por el agua y la comida. Los investigadores también encontraron que los conflictos entre humanos y jirafas están aumentando debido a la expansión de la agricultura y la ganadería en áreas donde las jirafas habitan. Los investigadores sugieren que se necesitan medidas para mitigar los conflictos entre humanos y jirafas, como la creación de corredores de vida silvestre y la educación de los ganaderos locales sobre cómo coexistir con las jirafas.
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