Jhon Puse entierra el barreno dentro de la tierra húmeda en medio de las raíces del bosque de manglar. Lo introduce poco a poco hasta por lo menos un metro de profundidad. Luego, lo saca con sumo cuidado para mantener intacta la tierra atrapada en este instrumento. No es un lugar elegido al azar del Santuario Nacional Los Manglares de Tumbes, en la costa norte de Perú, donde se está llevando a cabo el primer proyecto de carbono azul del país. El objetivo es capturar y almacenar el carbono en el suelo y en las raíces de los manglares, lo que ayudará a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y a mitigar el cambio climático.
El proyecto, que cuenta con la participación de la empresa privada y la comunidad local, busca aprovechar la capacidad de los manglares para absorber carbono del aire y almacenarlo en el suelo y en las raíces. Los manglares son ecosistemas únicos que se encuentran en las costas de América Latina y se caracterizan por su capacidad para absorber grandes cantidades de carbono del aire.
Según los expertos, el proyecto de carbono azul en el Santuario Nacional Los Manglares de Tumbes es un ejemplo de cómo se pueden abordar los desafíos del cambio climático a través de la colaboración entre la empresa privada, la comunidad local y el Estado. El proyecto también busca contribuir a la conservación de los manglares y a la protección de la biodiversidad en la región.
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