Su primera inmersión en el mar de Pichidangui, en Chile, lo cambió todo. El agua estaba fría y la visibilidad era escasa, apenas pudo ver algunos huiros a través del visor. Sin embargo, en esa opacidad inicial, algo se volvió nítido: Makarena Betancourt supo que quería seguir buceando. Más tarde, un viaje a México terminaría […]
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