En Colombia, miles de aves migratorias atraviesan cada año ciudades iluminadas, ventanales transparentes y edificios que reflejan fragmentos de cielo, árboles y humedales. Muchas no logran distinguir el paisaje real de su reflejo y terminan chocando contra el vidrio. El problema ocurre en silencio, en balcones, oficinas, conjuntos residenciales y casas comunes. Durante mucho ti…
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