Leoncia Ramos ha vivido sus 65 años en el próspero pueblo dominicano de La Piñita, pero ahora dice que se siente temerosa por su salud y quiere irse. Ella es una de las 450 familias que piden al gobierno y la empresa detrás de la mina de oro Pueblo Viejo que las reasignen porque tienen preocupaciones sobre la contaminación del agua y el aire causada por la mina.
La mina de oro Pueblo Viejo, propiedad de Barrick Gold, es una de las minas de oro más grandes de la región y ha sido objeto de críticas por su impacto ambiental y social. La empresa ha sido acusada de contaminar el agua y el suelo, y de no cumplir con las regulaciones ambientales.
La situación en La Piñita es solo uno de los muchos casos de contaminación causada por la minería en la región. En otros lugares, las comunidades han sido afectadas por la contaminación del agua y el suelo, y algunos han sido desplazados de sus hogares.
La falta de vigilancia de la minería en Canadá ha sido criticada por grupos ambientales y organizaciones de derechos humanos. Dicen que la falta de regulación y supervisión ha permitido que las empresas mineras causen daños ambientales y sociales sin ser responsabilizadas.
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