En la remota aldea de Muara Enggelam, en el este de Kalimantan, Indonesia, la introducción de energía solar confiable ha sido un catalizador para la emprendeduría femenina y la estabilidad económica. Históricamente aislada de servicios básicos y dependiente de generadores de diesel caros y ruidosos que solo funcionaban desde el atardecer hasta la madrugada, la aldea experimentó una transformación a partir de [&…
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