La muerte de un conocido animal salvaje es una extraña clase de noticias. Es íntimo, porque mucha gente siente que han conocido a la criatura a través de fotografías y vídeos. También es impersonal, porque el animal no tiene vida pública más allá de lo que los humanos proyectan sobre él. Para los elefantes, esa tensión se agudiza por la historia. […]
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