La investigación encuentra que el calentamiento global ya ha prolongado la temporada de polen además de empeorar las olas de calor y sequías
El deterioro climático ha extendido la temporada de polen en el Reino Unido y Europa continental entre una y dos semanas desde la década de 1990, un estudio ha encontrado, sumando ojos llorosos e irritación nasal a los daños causados por la contaminación de los combustibles fósiles.
El hallazgo puede ser menos dramático que las inundaciones y incendios forestales típicamente asociados con un planeta en calentamiento, pero representa un “gran” aumento en el sufrimiento combinado de decenas de millones de personas, dicen los investigadores.

