En la larga curva de la conservación, la recuperación es a menudo lenta lo suficiente como para ser confundida con estasis. Las poblaciones disminuyen, los hábitats se reducen y el trabajo de reversión depende menos de momentos de triunfo que de décadas de observación paciente, persuasión y perseverancia. El progreso se registra no en titulares sino en libros de cuentas: nidos contados, territorios cartografiados, propietarios de tierras convencidos, […]
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