Para algunos, el olor trae náuseas y dolores de cabeza. Otros temen que los ‘productos anteriores’ entren en el agua
“Acabo de oler este horrible y desagradable olor… como excremento animal, y me preguntaba qué era”, dice Jess Brown, de Fleetwood, Lancashire.
La madre de Brown sufre de enfermedad pulmonar obstructiva crónica y cree que los olores empeoran. También se preocupa por su hija de ocho años, cuyo asma empeora cuando el olor ve dentro.

