El conflicto en Oriente Medio podría tener importantes repercusiones para los precios de la electricidad y el gas natural de Estados Unidos. Algunos estados, como Pensilvania, son particularmente vulnerables.
La invasión de Ucrania de Rusia puso en marcha una crisis energética mundial en 2022, enviando precios para el petróleo y el gas en Europa y Estados Unidos durante meses. Muchos estadounidenses lucharon por mantener sus cuentas, y desconexiones—cuando las empresas de servicios públicos apagan el poder o el calor por falta de pago— se eliminan.

