En pequeños estados insulares, la conservación a menudo ha dependido menos de las instituciones formales que de la vigilancia: ver puertos, revisar trampas, notar lo que no pertenece. El trabajo es repetitivo, práctico y fácilmente pasado por alto. Rara vez viene con títulos o ciclos de financiación que duran más que una temporada. Sin embargo, en lugares donde una sola especie invasora puede […]
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