En las últimas semanas, dos brotes capturaron la atención internacional: un cluster de hantavirus vinculado a un crucero y un brote en ascenso de Bundibugyo ebolavirus en África Central y Oriental. La forma en que el mundo reaccionó a estos brotes nos dice más sobre la desigualdad que sobre la epidemiología. El brote de hantavirus de las Andes a bordo de un crucero de lujo generó una evacuación extensa y una cobertura mediática intensa, mientras que el brote de Bundibugyo ebolavirus en África Central y Oriental ha sido relativamente ignorado. Esto no es solo una cuestión de prioridades, sino también de acceso a la información y a los recursos. La respuesta a estos brotes nos muestra que la salud global es una cuestión de justicia, no solo de medicina.
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