La Comisión de Ferrocarriles de Texas cerró los pozos de inyección para controlar una fuga en un estacionamiento de una iglesia. Pero 1,5 millones de galones de agua residua tóxica aún se derramaron a la superficie.
GRANDFALLS, Texas—Un pozo de petróleo antiguo revivió bajo el estacionamiento de la Primera Iglesia Bautista de Grandfalls en abril.

