El 6 de mayo, el líder kichwa Kambak Alvarado fue reelegido como presidente de la comunidad Tzawata-Ila-Chukapi, en Napo, Amazonía ecuatoriana. Pero no hubo celebración. En la madrugada del 7 de mayo, unos 50 policías y militares allanaron su casa y lo detuvieron sin presentar ninguna orden judicial, de acuerdo con su defensa. Días antes, el gobierno ecuatoriano había anunciado que iba a crear un nuevo parque nacional en la zona, lo que generó preocupación entre los pueblos indígenas que viven allí.
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