Las empresas chinas representan más de la mitad de las inversiones globales en la fabricación de energías limpias desde 2019, mientras que las nuevas inversiones estadounidenses disminuyeron el año pasado.
Al reunirse los líderes de las dos economías más grandes del mundo en Beijing esta semana, un nuevo análisis destaca una creciente divergencia entre China y Estados Unidos en la configuración del sistema energético global.

