LAJAMANU, Australia — Un grupo de hombres y mujeres Warlpiri se reunieron en uno de los caminos más remotos de Australia y miraron intensamente el suelo. Aquí en el Desierto de Tanami, a lo largo de la carretera de tierra entre Lajamanu y Tennant Creek, todos estuvieron de acuerdo en que los rastros que podían ver contaban una historia: Un dingo, un perro salvaje, había pasado por allí hace poco.
Los Warlpiri están utilizando las songlines, rutas de baile tradicionales, para codificar su conocimiento tradicional y cuidar de su territorio. Estas rutas de baile, que se remontan a miles de años atrás, son una parte integral de la cultura Warlpiri y les permiten navegar por su territorio con precisión.
Los Warlpiri están trabajando con científicos y conservacionistas para utilizar las songlines para identificar áreas de conservación y proteger la biodiversidad en su territorio. Esto es especialmente importante en el Desierto de Tanami, que es uno de los ecosistemas más vulnerables del mundo.
Fuente: Ver nota original

