Historicamente, la conservación se ha centrado principalmente en números como población y tamaño de hábitat. Sin embargo, a mediados de la década de 2000, los científicos comenzaron a investigar las emociones de los animales, incluso el trauma, cuando se considera el éxito de la conservación. En un reciente podcast de Mongabay, Khatijah Rahmat, una geógrafa del Instituto Max Planck para la Historia de la Ciencia, compartió su investigación examinando cómo los elefantes…
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