Sin la supervisión imparcial de su junta, la Fundación Nacional de Ciencia ahora está “completamente a merced de la Casa Blanca”, advierten expertos.
Desde el inicio de su segundo mandato el año pasado, el presidente Donald Trump ha buscado debilitar las fundaciones federales que sustentan la ciencia estadounidense, reduciendo o aplazando la financiación de la investigación, despidiendo o empujando a miles de científicos, cancelando subvenciones por razones ideológicas y cerrando instalaciones de investigación en todo el país.

