La deforestación y el cambio del uso de la tierra pueden acelerar la propagación de enfermedades zoonóticas, enfermedades infecciosas que pueden propagarse de animales a seres humanos, como el paludismo y el COVID-19. Aunque la restauración del hábitat es crucial para abordar la pérdida de biodiversidad y el cambio climático, nuevas investigaciones sugieren contraintuitivamente que también puede aumentar temporalmente el riesgo de…
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