Durante décadas, un argumento dominante para proteger los bosques se ha centrado en el carbono. Los árboles absorben dióxido de carbono, lo almacenan en madera y suelos, y ralentizan la acumulación de gases de efecto invernadero. Una nueva revisión científica sugiere que este énfasis pasa por alto otras formas en que los bosques dan forma al clima y al bienestar humano. Los bosques, argumenta, no son sólo una herramienta de mitigación para […]
Fuente: Ver nota original

