En partes de África más afectadas por la pérdida de biodiversidad y el estrés climático, el problema no es una ausencia de acontecimientos que merecen la pena informar. Es la dificultad de traducir el cambio ecológico lento, la gobernanza fragmentada y la evidencia impugnada al periodismo que viaja más allá de las fronteras. Las señales son a menudo inconvenientes locales, técnicos y políticos. Sin embargo, dan forma global […
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