Cuando un incendio de 2018 se quemó en 73.000 hectáreas (180.000 acres) del Territorio Indígena de Santana, ubicado en la sabana de Cerrado de Brasil, el pueblo local de Bakairi esperó indefenso para las autoridades que llegaron demasiado tarde. Esa experiencia devastadora fue un punto de inflexión. La comunidad se movilizó para crear una brigada de fuego voluntaria, compuesta en gran parte por mujeres indígenas, Mariana…
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