A principios de los años 2000, José Juan Flores Martínez estudiaba para un título de licenciatura en biología y trabajaba como voluntario en un programa diseñado para controlar roedores invasivos en las islas del Golfo de California en el noroeste de México, que albergan varias colonias de aves marinas. En una de esas expediciones, su grupo viajó a […]
Fuente: Ver nota original

